Dime como piensas y te diré como actúas: Autoinstrucciones para recuperar la concentración.

Entre las distintas técnicas, la autoinstrucción también la podemos utilizar para recuperar la concentración en el transcurso de una competición a través de una serie especifica de señales verbales o autoinstrucciones pondemos conseguir mantener la mente focalizada en las acciones que debemos realizar.

El objetivo del control de la atención va dirigido a que los deportistas puedan mantener sus pensamientos en el presente, es decir, en aquello que está pasando en este preciso instante. Pensar en el futuro o en el pasado, lo único que provoca es que no nos deja pensar en lo que tenemos que hacer en este preciso momento, en el que pasa en el presente.

Si permitimos a nuestra mente divagar por el pasado o pensar en lo que puede suceder, tendremos dificultados para ejecutar acciones concretas que piden un cierto nivel técnico de ejecución. Mediante el uso de palabras o frases clave, que previamente habremos preparado y entrenado, podemos volver a entrar la atención en el presente y evitar así los pensamientos o cosas que nos distraen.

También es posible que según el deporte o modalidad deportiva que practicamos, lo que necesitamos sea precisamente todo lo contrario, que necesitamos disociar del presente. Ésto pasa, sobretodo, en deportes de resistencia, y en situaciones de dolor y fatiga. En estos casos nuestra mente debe pensar en otras cosas para evitar pensamientos negativos; nos podremos centrar igualmente con el presente, pero pensando, por ejemplo, en un ritmo «1,2,3 y 4, 1,2,3 y 4…», escuchando música, observando a la gente que sigue la carrera…pero siempre con pensamientos positivos o neutros.

AUTOEVALUACION PARA AUMENTAR LA MOTIVACIÓN.

Hay palabras concisas y a la vez impactantes que pueden favorecer cambios importantes en la calidad y efectividad de algunas acciones («vamos», «lucha», etc.). En cambio otras palabras, no tan fuertes, nos pueden ayudar en otros tipos de acción («tranquilo», «fluido», «suave», etc.). Según el momento o situación será recomendable utilizar una u otras. Es decir, cada palabra, frase o autoinstrucción debe tener un potencial emocional que estará vinculado al tipo de acción , situación o estado de ánimo del atleta. Tenemos que saber seleccionar y preparar un repertorio de autoinstrucciones, adecuadas, para utilizarlas según nos convenga en cada momento.

En muchas situaciones de competición y entrenamientos nos encontramos que nuestras ganas de hacer las cosas disminuyen, que nos cuesta hacer el esfuerzo necesario para llegar al objetivo, etc. Es en estos momentos que podemos, entre otras cosas, utilizar este tipo de autoinstrucciones.

SER CONSCIENTE DE TODO ESTO.

El primer paso para conseguir el control de los pensamientos es llegar a ser consciente de lo que te dices a ti mismo. La mayoría de los deportistas no tienen una noción clara de estos hechos y mucho menos del impacto que tienen sobre su actuación.

El entrenador y  el psicólogo del deporte pueden ayudar a identificar este tipo de autoconversaciones, en que situaciones se producen y si son perjudiciales para su rendimiento. La clave está en saber cuando y como hablarse a sí mismo para controlar voluntariamente nuestros pensamientos.

Articulo cedido por Jaume Martí Mora – Psicólogo deportivo

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